GASTRONOMÍA, GOURMET

La historia de Jesús y Sol en La Bodega, caprichos del destino

Hace más de dos años Jesús y Sol tuvieron que plantearse su vida en un momento dado como se la podrían plantear dos jóvenes que acaban de acabar sus estudios: ¿y ahora qué hacemos? ¿a qué nos vamos a dedicar?. La diferencia es que ellos tenían media vida vivida y dos hijos que dependían de ellos. Como muchas parejas españolas que han sufrido la crisis, los ERES y los depidos, decidieron hacer de tripas corazón y embarcarse en una aventura con mucha personalidad, continuar el legado de una bodega muy especial y de gran tradición en el centro de Alicante.

Cuando Jesús tenía 15 años e iba a tomarse “la zurra” (zurracapote, bebida parecida a la sangría pero con más contenido de alcohol) a La Bodega de Sebastián junto a las famosas escaleras del Instituto Jorge Juan, no se podía ni imaginar que alguna vez sería dueño de aquel negocio. Tampoco lo podía adivinar su mujer Sol, que le ha acompañado tantos viernes desde que eran novios. Caprichos del destino, como reza nuestro titular. Los entrevistamos a ambos en La Bodega, sentados en el mismo banco en el que se sentaban a comentar qué tal había ido el día, cómo crecían los niños y qué hacer tal día u otro mientras tomaban un vino y unos mejillones, pero esta vez como dueños del negocio, dueños de su nuevo futuro.

Jesús y Sol sentados en su lugar favorito de La Bodega

Jesús y Sol sentados en su lugar favorito de La Bodega


Jesús y Sol, contadnos cómo acabáis aquí los dos, un empleado de banca y una decoradora y ama de casa, menuda aventura os ha tocado vivir: Hace cosa de tres años más o menos, con la crisis llamando a la puerta de muchos españoles, plantearon un ERE en el banco donde trabajaba. La solución era una reubicación lejos de Alicante y sin muchas facilidades. Sol y yo hicimos cuentas y decidimos no pasar por el aro, pero teníamos que hacer algo.

Y os planteásteis trasladaros a Irlanda con vuestros dos hijos: Sí, nuestro hijo Jesús pasó una larga temporada en Irlanda aprendiendo inglés y trabajando y nos ha transmitido su amor por ese país. Se nos ocurrió montar un negocio de vinos y conservas allí. Ya teníamos hasta el modo de transporte de los productos y queríamos viajar para ver locales, etc. Realmente nuestros hijos han acabado los estudios mínimos y no hubiese sido mala idea plantarnos allí y empezar una nueva vida. Pero de repente apareció Paco, el último dueño que tuvo el local, y nos comentó que quería jubilarse y traspasar el negocio. Nos lo dijo a nosotros porque éramos clientes habituales y había confianza, pero fue el hecho que cambió todo.

Jesús y Sol nos enseñan documentos antiguos de La Bodega

Jesús y Sol nos enseñan documentos antiguos de La Bodega

¡Qué coincidencia! Ya sabemos qué respondísteis pero, contadnos ¿cómo lo vivísteis?: Fue una locura, empezamos a hacer números, a hablar con familiares y amigos, con nuestros hijos… Realmente nos encantaba este local, tenía tanto encanto, tanta esencia, tanta historia… Si alguna vez nos hubiésemos planteado trabajar en la hostelería hubiese sido en un lugar como este, así que no pudimos dejar escapar este tren.

Y todas las piezas empezaron a encajar para que, finalmente, acabárais sirviendo vosotros los vinitos y las conservas: Sí, fue todo rodado la verdad, las piezas encajaban, se dieron todos los trámites sin obstáculos, y aquí estamos, encantados. Fue como si la vida quisiera que nos quedásemos aquí en Alicante.

¿Qué es lo que os gusta tanto de este lugar?: Hemos pasado mucho tiempo aquí, puede que yo (Jesús) sea uno de los clientes (o el cliente vivo) más antiguo del local, venía ya con 15 años con mis amigos. Nos encanta la historia que tiene detrás. Este local fue una carbonería, también se han hecho caramelos aquí y ha sido una embotelladora. Nosotros hemos recuperado partes del local que no estaban abiertas al público, como el patio y la zona trasera. Queriamos mantener intacto todo lo posible, aunque tuvimos que restaurar algunas piezas. Las banquetas que ves son las originales de hace más de 40 años y tenemos hasta la traviesa antigua de una vía de tren.

Jesús y Sol han inentado mantener la esencia del local en todo lo posible

Jesús y Sol han inentado mantener la esencia del local en todo lo posible

Imagino que con la reforma le habéis dado vuestro toque: Sí, pero respetando el diseño original todo lo posible, los azulejos son los originales por ejemplo y las puertas llevan desde 1950. Además este local tenía un público muy heterogéneo y eso también le da un plus al negocio, había que mantenerlo. Aquí sigue viniendo la gente de siempre y los nuevos que nos empiezan a conocer y repiten. Creemos que de alguna manera esta bodega ha recuperado la fama de antaño.

¿Los antiguos clientes cómo han acogido el cambio de dueños?: Muy bien la verdad, al ser un sitio tan conocido teníamos a gente expectante por que inaugurásemos el local de nuevo. El 22 de diciembre de 2012 volvimos a abrir y desde aquel día estamos muy contentos porque no hemos parado de trabajar y estamos muy a gusto. Además tenemos clientes fieles casi a diario y los viernes y sábados es una locura.

¿Qué diferencias podemos econtrar en La Bodega a nivel gastronómico? Pues inicialmente podías pedir vinos y conservas pero nosotros hemos aportado embutidos, quesos, canapés, marineras… Aquí no hay cocina por lo que la oferta es limitada, pero lo que tenemos intentamos que sea de lo mejor. Puedes venir con unos amigos y pedirte una botella de vino para compartir entre todos, no cobramos el descorche. Los embutidos son de León y de Pinoso, los quesos son de Asturias, el salazón es de alta calidad, como el de la famosa Cervecería Mavi, las latas de mejillones son de las rías gallegas. ¡Ah! y tenemos los quintos más fríos de Alicante (risas).

También tienen mucho éxito nuestras marineras, tenemos tres tipos: la marinera, el marinero y la mariperla, están muy ricas.

Mariperla, Marinero y Marinera

Mariperla, Marinero y Marinera

¡Y el vermouth!: Sí, nuestro vermouth a granel tiene fama. Es de la montaña de Hondón y lo conservamos en barrica, lo que le da un toque característico a madera. Aquí lo vendemos a granel también.

Jesús sirviendo un vermouth

Jesús sirviendo un vermouth

¿Qué le aportan Jesús y Sol a La Bodega?: A nosotros nos encanta salir de viaje y ver otras bodegas y otros lugares. Lo que nos gusta, y podemos, lo intentamos implantar aquí. Creemos que es importante darle ese tipo de impulsos al negocio. Somos abiertos y creemos que continuamos dando ese punto de cercanía que este tipo de locales requiere.

Aquí lo hacemos todo nosotros y con mucho cariño, la decoración y las cartas las he hecho yo (Sol). Además intentamos tratar a los clientes como nos gustaría que nos tratasen a nosotros. Creemos que este punto es fundamental porque esta es nuestra casa y somos anfitriones, así es como nos sentimos.

¿Tenéis alguna anécdota durante este tiempo que lleváis vosotros el local?: Pues sí, las primeras Hogueras que vivimos como dueños fueron una locura. La gente se venía después de la Mascletá a tomarse el aperitivo y el local se llenó en cuestión de minutos. Venían oleadas de gente que se sacaban la comida fuera y llenaban toda la calle. Fue impresionante.

Una pareja divertida y amable

Una pareja divertida y amable


La Bodega es el típico lugar en el que las paredes, las barricas, las banquetas y los corchos de vino hablan un mismo lenguaje. Un lenguaje de siempre, sencillo, tradicional, cercano, distendido. Y es que esta bodega conserva toda la esencia de los locales de antaño, aquellos donde se servía vino a granel y patatas de bolsa, donde mayores y jóvenes se juntaban, cada uno a lo suyo, a hablar del tema del momento, ya sea con un compañero ya sea con el propio bodeguero. Jesús y Sol han sabido devolverle a La Bodega lo mejor de aquellos años ampliando la oferta para adaptarse a los nuevos tiempos, pero lo demás sigue igual: la cercanía de los dueños, la calidez del local, los grupos de jóvenes y mayores, el vermouth a granel… Tanto por el día como por la noche.

LA BODEGA 
Calle José María Py, 12
Alicante
646 29 21 19
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CURIOSITY: Esta entrevista ha sido muy especial pues hacía años que no coincidíamos con Jesús y Sol. Personalmente (yo, Ana) los conocí hace mucho tiempo en unas circunstancias muy diferentes. Ya por aquel entonces me parecían una pareja interesante, unos padres cariñosos, atentos con sus hijos, cercanos… Sin tener conocimiento del cambio de rumbo que habían tenido sus vidas (porque no podía imaginarme que eran ellos los que estaban detrás de aquel mostrador), me planté en la entrevista y me alegró escuchar lo que contaban. Fue algo que me marcó, no se por qué, pero se me ha quedado grabado en mi mente. Sólo tengo palabras de enhorabuena.

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Oscar, el respeto a la tradición desde La Venta de Benifato

Oscar Soler Fracés nos recibe en el negocio familiar, atento, dispuesto y con una gran sonrisa en la cara. La Venta de Benifato es para él mucho más que una manera de ganarse la vida, significa el respeto a la tradición y a los esfuerzos de sus antepasados por construir y mantener un lugar como pocos quedan ya. Oscar nos supo transmitir la historia y los valores de su familia y su constantes esfuerzos por mantener viva la gastronomía de la zona con las recetas originarias de sus bisabuelos. Os animamos a tomar buena nota de sus recetas y consejos.

Oscar, desde 1910 lleva esta casa en pie ¿nos puedes contar la historia?: La Venta de Benifato nació como lugar de descanso para los comerciantes y trabajadores de la zona que hacían el camino a caballo o en carros. Este camino requería días de viaje por lo que la gente daba de comer a sus caballos o burros y descansaban para después volver a marchar. Alcoy era una destino muy importante y también estaban los pozos de nieve que abastecían a la ciudad de Alicante, esto hacía que el trasiego por aquel entonces fuese bastante elevado y en esta misma carretera se podían contar hasta 7 ventas en 15 kilómetros. A día de hoy como restaurante sólo se mantienen dos: una en Benimantell y nosotros.

Y desde 1910 de generación a generación ha ido manteniéndose: Sí, esto era de mis bisabuelos, de ellos pasó a uno de sus cinco hijos que era mi abuelo, y de ellos pasó a mis padres y luego a mi hermano y a mi. Siempre manteniendo la tradición y adaptándolo a las diferentes necesidades de las épocas, ya que cuando cambió la manera de viajar, sobre los años 60, la venta como tal dejó de tener sentido y tuvo que evolucionar y convertirse en lo que es ahora, un restaurante. Para ello sí que estuvo aproximadamente 7 años cerrado, pero desde 1974 seguimos aquí la familia y está tal cual.

Y a nivel gastronómico también mantenéis las tradiciones ¿verdad?: Claro, es por lo que nos esforzamos, por mantener lo tradicional de nuestra cocina, centrándonos en la materia prima y en la elaboración casera de los platos. La mayoría de las recetas no se han modificado, siguen tal cual se han pasado de mis bisabuelos a mis padres. Y los vegetales, habichuelas y demás de los guisos los recolectamos de nuestros campos, aquí todo es de la tierra y de bien cerquita. Los huevos son de las gallinas de un hombre del pueblo, el cordero y el conejo también es de un ganadero que cría a los animales en esta zona. Son proveedores que llevan toda la vida con nosotros.

¿Qué platos tradicionales tenéis entonces?: Los principales de la zona, que son la Olleta de trigo (olleta de blat), las Pelotas de harina de maíz (pelotas bordes), la Borreta alcoyana o los arroces al horno. También tenemos “tapas tradicionales”, como son la pericana alcoyana, la sobrasada con miel y sésamo…

Cuéntanos un poco en qué consisten: Las Pelotas de harina de maíz son unas pelotas que se hacían con la harina, pan duro, patata y sin carne ya que la gente no se la podía permitir. Nosotros a esta receta sí que le hemos añadido un poquito de carne. La Borreta alcoyana es un guiso de espinacas con melva, patata y un huevo caído y un pimiento rojo, es comida de invierno. La Olleta de blat es un guiso de trigo, alubias, costilla de cerdo, blanquet (blanquito), zanahorias, nabo, un sofrito de pimentón con cebolla y mucho tiempo y cariño.

Son guisos y platos que suponen horas de elaboración: Sí. Esta gastronomía lo que tiene es que es muy laboriosa ya que nos exigimos seguir realizándola con las recetas tradicionales, con todo lo que eso conlleva. La olleta de trigo podemos estar cocinándola tres horas y media más o menos, la hacemos el día anterior para que repose toda la noche y coja sabor, además de todo el proceso de “picado” del trigo. Por eso cuando entras en nuestra cocina ves como la cocina de tu casa, es exactamente igual, como estar en casa: pucheros al fuego, horno, tabla para cortar verduras, etc.

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La cocina de La Venta de Benifato

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Pucheros a pleno rendimiento

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La olleta reposa durante toda la noche

¿Nos explicas la peculiaridad del trigo?: Claro, tú en cualquier comercio entendido puedes comprar trigo ya sin la “cascarilla”, trigo limpio y listo. Pero con este trigo la olleta no queda igual, el trigo se llega a deshacer y no sabe igual. Nosotros compramos el trigo salacambre, lo remojamos y lo “picamos” con un mortero de piedra de los antiguos. Por rozamiento el trigo pierde la cascarilla y queda limpio. Para separar el trigo de la cascarilla lo aventamos y lo ponemos a cocer con las alubias. Mientras se cuece, y durante horas, tienes que estar limpiando los restos que queden de cascarilla con un colador. Este es uno de los secretos de nuestra olleta de blat, y nosotros debemos mantener esta manera de cocinar, es nuestro punto diferenciador.

Y estos conocimientos culinarios y esta manera de trabajar también pasa de generación a generación, ya que en las escuelas de cocina creo que ya no “pican” el trigo y esas cosas ¿no?: Claro, estas recetas y su elaboración pasan de madres a hijas y a hijos y así intentamos conservarlo. Yo mismo lo hago aquí, a mi me lo han enseñado, lo hemos vivido desde siempre. Ninguno de mis padres o abuelos estudiaron hostelería o algo parecido, ha sido un trasvase de conocimientos.

Esta esencia de la cocina tradicional tiene un público fiel, el que sabe apreciar el trabajo que conlleva la elaboración de estos platos típicos de la zona: Exacto, en La Venta de Benifato tenemos una clientela fiel que vuelve y repite y sabe apreciar lo que le ponemos delante. Estamos contentos por ello. También tenemos mucho cliente extranjero ya que estamos cerca de Guadalest, Benidorm, Alfas del Pí, que son zonas muy turísticas y con mucho “extranjero residente”. Ellos vienen entre semana bastante y les gusta la cocina de montaña, se han ido acostumbrando y repiten, incluso algunos noruegos y alemanes nos cuentan que en sus países hay guisos parecidos.

¿Y en qué sentido ha evolucionado entonces La Venta de Benifato?: Como todo negocio nos hemos tenido que adaptar a las necesidades de toda la clientela. Hace diez años construimos unas brasas y ofrecemos carne a la brasa con leña de almendro y de olivo, está buenísima y es muy demandada. También tenemos una terraza que es una delicia los días que hace sol. Incluso tenemos una tienda de productos gourmet artesanos en los que puedes comprar desde cestos de mimbre hasta aceite, paté de aceituna negra, de tomate seco, embutidos artesanos, etc.

Oscar danos una recetita sencilla para los lectores: Pues os doy la pericana alcoyana: lo más importante de la pericana es el pimiento, no sirve cualquiera, se necesita el pimiento de pericana, parecido al choricero pero no lo es. Se siembra en la zona de Alcoy, Muro, Cocentaina… Es muy valioso. Nosotros cultivamos los nuestros, los dejamos secar aproximadamente un año. Luego asamos los capellanes al fuego y los desmigamos. Rompemos el pimiento también asado al fuego y lo mezclamos con el capellan. Lo bonito de esto era cuando se juntaban varios amigos junto al fuego y asaban los capellanes y los pimientos mientras conversaban. Luego nosotros le añadimos un poco de cebollino y ajo en crudo. Y para acabar un buen chorro del mejor aceite que tengas y ya está, a disfrutar.


NUESTRA SHORT LIST:
Un sitio para cenar: Os digo uno para comer y uno para cenar (risas). Para comer la Cervecería El Cantó de Alicante y para cenar Ca Toni de Altea la Vella, espectacular la terraza con el jazmín que tienen
Tu plato favorito: Soy de guisos, me gustan mucho las pelotas de harina de maíz
Tu prenda fetiche: Los jeans
¿Cuál es tu lugar preferido de la provincia?: El Albir
Un capricho: No soy de caprichos la verdad
Una manía: El orden y la limpieza, soy muy meticuloso, llega a ser enfermizo
Qué destacarías de ti: Creo que soy bastante sincero y respetuoso
Para desconectar: Ibiza, me encanta, llevo 12 años yendo


Pasado el pueblo de Benifato encontramos una casona de piedra con un cartelito que dice: La Venta de Benifato. En esta venta tan acogedora podréis degustar platos tradicionales de nuestra provincia y, especialmente, del Valle de Guadalest y otros valles vecinos, como pelota borde (trigo, un poco de pan duro y muy poquita carne, envueltos en una hoja de col), puchero de cerdo, alubias y pencas (francamente delicioso), olleta de blat (trigo en valenciano)… Elaboración casera cargada de mimo y tradición.

LA VENTA DE BENIFATO 
Ctra. CV-70 Benidorm a Alcoy, km 15 
03517 Benifato (Alicante)
965 885 226
De martes a domingo
Cocina de 13 a 16 horas
Vacaciones:
del 15 de Junio hasta el 25 de Julio
Abierto por las noches:
desde el 25 de Julio al 25 de Agosto
www.laventadebenifato.com

CURIOSITY: Oscar y su familia compran el embutido a una carnicería de Confrides que lo realiza de manera artesanal. Como piden gran cantidad de embutido, la carnicería los elabora con la receta y el modo tradicional que empleaba la familia de Óscar, manteniendo así la tradición. De hecho les hacen embutidos que luego la carnicería no tiene de venta al público, como el blanquet que le echan a la Olleta de blat, que está hecho como lo hacía la abuela de Oscar, con perejil, pan y huevo.

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